Cómo montar una biblioteca infantil en casa

El próximo 23 de abril es el “Día Internacional del Libro” y en España esta tradición está muy arraigada y se celebra por todo lo alto. Los ciudadanos salimos en masa a la calle para conocer las novedades en narrativa y es que durante un día se compran y se venden miles de libros, porque el ritual de regalar cultura es un clásico que no debemos perder. Pero también hay otra cita literaria muy significativa que muchos desconocen. Unas semanas antes, el 2 de abril es el “día mundial del libro infantil”. Ese día los niños son los auténticos protagonistas de la jornada. A ellos y para ellos va dedicado este artículo.

El refranero popular es sabio cuando dice que “el saber no ocupa lugar” pero también es ingenuo porque el formato tradicional de los libros sí necesita cierto espacio físico. Hoy en día las viviendas no disponen de salas de estar o bibliotecas personalizadas para los diferentes miembros de la familia. Sin embargo, en este artículo, te vamos a dar unas cuantas ideas para que le saques partido a las habitaciones de tu hogar y aprendas a montar una pequeña biblioteca en casa para que así los más pequeños disfrutarán de la lectura, ya que fomentarla entre los más pequeños es un hábito sano y saludable.

Biblioteca infantil en casa paso a paso

Uno de los primeros pasos que tendrás que dar a la hora de montar una biblioteca infantil es preguntarte, ¿dónde quieres ubicarla? Puedes situarla en la misma habitación donde duerme el niño/a para que tenga fácil acceso a los libros, o bien puedes ubicarla en otra sala de la casa que se convierta en “la habitación del ocio”. Allí puedes crear dos áreas bien diferenciadas: una zona de juegos y otra de lectura. Cualquier opción es buena si sabes cómo organizarla y distribuir los elementos clave en el espacio.

Elementos que debes considerar:

  1. La luz: la biblioteca o zona de lectura siempre debe estar situada más cerca de la ventana o balcón. La importancia de la luz natural en una vivienda es fundamental, para leer sin forzar la vista es preferible siempre la luz natural. Así pues, en la distribución la prioridad es esta. Siempre debe estar envuelta de luz y si puedes aprovechar una habitación que de acceso directo a una terraza o balcón mucho mejor. Esto te lo ofrece, por ejemplo, la obra nueva en Poblenou Passatge Living.
  2. Las paredes: Ante la duda, una pared blanca es una opción segura. Piensa que es un color puro, ayuda a que la luz rebote y es relajante. Pero si quieres dar un toque de color, te recomendamos tonos suaves y claros pastel muy sutiles: amarillos, ocre, rosa o azul. Hay gente que, al ser una biblioteca infantil, prefiere ponerle más alegría y opta por comprar vinilos y adherirlos a la pared. Aquí ya entra en juego el gusto personal de cada uno. Un consejo: no sobrecargues las paredes. Si hay demasiados dibujos, el efecto puede llegar a ser adverso y la capacidad de concentración del infante disminuye.
  3. El suelo: Aquí puedes hacer varias cosas, si los niños son pequeños puedes cubrirlo de alfombras. Son elementos decorativos que dan calidez y contribuyen a generar una sensación de confort por lo que apetece estirarse a leer y ojear libros. Si es una habitación calurosa que recibe el impacto del sol durante muchas horas puedes prescindir de la alfombra y poner parqué. También hará que la sala resulte acogedora sin dar calor. El parqué en tonos madera es el más natural y orgánico.
  4. Estanterías y muebles: Una biblioteca infantil debe tener al menos un par de estanterías. Ahora bien, estas estanterías son diferentes a las que estamos acostumbrados a ver. Te recomendamos encarecidamente que uses estanterías largas y estrechas, ancladas en la pared, a una altura asequible para que los peques tengan los libros a su alcance. El objetivo de usar este tipo de estantería adaptada es que ellos mismos puedan ver la portada de los libros y no el lomo. De esta manera visualizan antes qué libros hay, y eso les permite escoger y seleccionar con mayor rapidez.
    Si tienes espacio en la estancia, puedes añadir también una mesa redonda con un par de sillas a la su altura. Hoy en día, hay muchas tiendas de muebles y decoración que te ofrecen este tipo de material a precios muy asequibles.
  5. Elementos de decoración: Aquí es donde puedes dejar volar tu imaginación y creatividad. Añade cojines, pufs, algún peluche, guirnaldas de banderines o incluso si la estancia tiene muchos metros puedes comprar lo que se conoce como “tipi”, que es una mini tienda de campaña al estilo indio adaptada a los más chiquitines de la casa. Allí, pueden cobijarse para leer con linternas e imaginar y jugar en un mundo de fantasía como el de los libros que leen. Eso sí, aquí es donde el presupuesto se te puede ir disparando. Esta idea te quedaría muy bien en una de las estancias o incluso en la terraza de una de las viviendas de obra nueva en la playa Jardins de Sa Riera, en Begur. Un precioso escondite marinero en el que el descanso y la lectura son dos de las actividades más buscadas. Allí puedes instalar una biblioteca de día en el jardín para tus retoños.
    Imagínate lo bien que estarían leyendo al más puro estilo Goonies. Un divertimento, un placer y un hábito saludable. ¡Tres en uno!

Como ves, habilitar una biblioteca en casa se puede lograr en una abrir y cerrar de ojos. Así que esperamos que estos consejos te hayan servidor a la hora de tener una biblioteca infantil en tu vivienda.

 

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