Tips y Consejos para Habitaciones de Adolescentes

Habitaciones juveniles para adolescentes

La adolescencia es, sin lugar a dudas, un período de la vida de nuestros hijos al que hay que enfrentarse con actitud férrea. Son años convulsos porque están a caballo entre dos mundos: demasiado pequeños para unas cosas, pero ya muy crecidos para otras. Reivindican su propio criterio, pero a la vez necesitan herramientas y pilares para gestionar las múltiples novedades que la vida les va desvelando.

No en pocas ocasiones, donde los padres ven negro ellos ven blanco, y hasta el destino de las vacaciones puede llegar a ser motivo de pelea cuando en realidad debería ser uno de alegría. Para evitar discusiones innecesarias debemos servirnos de la palabra: llegar a pactos con nuestros hijos es la mejor solución para que nuestra casa no se convierta en los dos cuadros más famosos de Goya. Pero, sobre todo, para evitar el enfrentamiento con nuestros adolescentes debemos escoger qué guerras lidiamos con ellos, y quizá la decoración de su propia habitación sea una parcela que podríamos entregarles para que fueran ellos quienes la gobernaran.

¿Qué tener en cuenta para las habitaciones de adolescentes? 

Iluminiación y amplitud de la estancia

 La psicología del color es todavía una ciencia inmadura en la psicología contemporánea, pero lo cierto es que los colores más suaves o los tonos pastel suelen vincularse con la quietud y la serenidad; y en cambio, los colores más vibrantes, más explosivos, se relacionan con lo energizante, la pasión o la agresividad. Nuestros adolescentes están en proceso de cambio, deben conocerse a sí mismos, cómo son, cómo quieren llegar a ser, etc. y todo ello condiciona un carácter en constante ebullición. Para evitar entrar en polémicas, y conscientes de los gustos en ocasiones estrambóticos que pueden manifestar nuestros hijos, es inteligente cederles una habitación relativamente amplia y, sobre todo, muy bien iluminada con luz natural.

Color de las paredes del dormitorio

Con estos dos factores, el de la dimensión y el de la iluminación, solventaremos una guerra antes de que se inicie: la del color de las paredes. Es bastante probable que la paleta de colores se incline bajo las manos de nuestros hijos adolescentes hacia los más vibrantes: amarillos, rojos, verdes y hasta negros. A una habitación pequeña y únicamente iluminada con luz artificial es poco recomendable pintarle las paredes de azul marino, porque la sensación de pequeñez se acentuará y la factura de la luz se incrementará. Si de antemano le asignamos a nuestro hijo una habitación amplia y luminosa no nos llevaremos las manos a la cabeza si nos pide en un arrebato de avivado frenesí, pintar las paredes de su habitación de negro y naranja. Como padres pensaremos que no es el mejor ambiente para incentivar la serenidad que requiere el estudio, pero como padres resignados acataremos su decisión sabiendo que la dimensión y la iluminación de la habitación aminora en la medida de lo posible la opción cromática de nuestro hijo.

En promociones de viviendas como la de El Turó de la Cisa este problema estará resuelto antes ni siquiera de que estalle la tragedia, porque estas 12 exclusivas viviendas situadas en Premià de Dalt gozan de 5 dormitorios todos ellos con entrada de luz natural y muy amplios para que nuestro adolescente lo decore como más le apetezca. Cuatro de ellos están situados en la primera planta y mientras que el dormitorio matrimonial de 30 metros cuadrados con baño incorporado y terraza privada de 20 metros cuadrados está situado en el ala derecha de la vivienda, los otros dormitorios se ubican en el ala opuesta. Concretamente el más alejado consta de 17 metros cuadrados y podría ser una muy buena opción para unos adolescentes a quienes les encanta, por ejemplo, escuchar música con un volumen desorbitado. De este modo, por lo tanto, matamos dos pájaros de un tiro porque sofocamos también el problema del ruido.

Deja a tu hijo que personalice el espacio

En realidad, el color de las paredes es un asunto por el que los padres desgastan energía inútilmente porque lo más probable es que nuestros adolescentes acaben empapelando su habitación de pósteres y dibujos de sus series, actores, películas o videojuegos favoritos. Que las paredes se desconchen es otro asunto que puede traernos de cabeza, pero para ello existen soluciones: podemos ofrecerles que seleccionen algunos de los que más les guste y enmarcárselos. La gran variedad de colgadores que ofrece el mercado permitirá conservar las paredes intactas cuando sus gustos y las modas cambien. Recuerda, pues: ¡la cinta adhesiva no es una buena opción!

Tips que no debes olvidar en un dormitorio juvenil moderno

  • Proporcionar mobiliario con diferentes cajones para que cada cosa tenga su sitio
  • Poner detrás de la puerta un colgador y un zapatero para que cuando lleguen a casa la chaqueta y los zapatos queden recogidos y no se queden en medio de la habitación hasta el día siguiente
  • Utilizar un cubo para que metan en él la ropa sucia y que esta no se acumule formando una montaña en la silla del escritorio…

Podemos facilitarles la vida con esta y otras medidas pero la solución más efectiva es concienciarnos de que nuestros hijos son adolescentes y armarnos de paciencia para que nuestro tiempo con ellos no se traduzca tan solo en disputas y discusiones constantes.

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