¿Cómo mantener el fregadero como el primer día?

CÓMO MANTENER EL FREGADERO COMO EL PRIMER DÍA

La cocina es una zona de la vivienda que usamos a diario, varias veces al día, además, de modo que tiende a ensuciarse con facilidad. Precisamente por eso es imprescindible tenerla siempre limpia, sobre todo el fregadero, puesto que ahí es donde limpiamos los cacharros y donde pueden quedarse restos de comida que nos lo atasquen, atraigan a indeseados bichitos en casa… En resumidas cuentas: un mal mantenimiento ocasionará un deterioro totalmente evitable.

Hoy vamos a comentar algunos aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de llevar a cabo una limpieza regular del lavadero, ¡pero también para cuando queramos volver a recuperar el que teníamos cuando nos mudamos a nuestro nido que tanto queremos!

Tips esenciales para conservar un buen fregadero

  1. Lávalo con agua y jabón y seca el grifo al acabar. De este modo, podrás conservar ese atractivo brillo inicial.
  2. Mantenlo desinfectado con un poco de lejía cada 3 días. No es adecuado usar esponjas muy duras, ni mucho menos nanas. Mejor opta por una esponja suave, puesto que hacen bien la labor sin dañar el material o su acabado.
  3. Limpia las esquinas donde tiende a acumularse la suciedad. Para ello, es ideal usar un cepillo de dientes.
  4. Con un paño con agua y vinagre blanco (o, en su defecto, con zumo de un limón) dale un repaso a la superficie y lograrás quitar la cal acumulada. Esto es especialmente recomendable para eliminar esas manchas de suciedad persistentes.
  5. El desagüe acostumbra a ser lo que más limpieza requiere, así que no conviene descuidarlo, pero tampoco es recomendable usar productos muy corrosivos porque depende de con qué material esté hecho el fregadero, puede dañarlo.

¡Alerta con esto!

Hay algunos hábitos que, con el tiempo, deterioran la calidad del fregadero. Pero la buena noticia es que, como todos nuestros hábitos (aunque a veces no lo parezca), ¡se pueden cambiar!

  • Usar cuchillos. Empecemos con una aclaración un tanto obvia: ¡la pila no es una tabla de cortar! Cada cosa en su sitio y así todo dura más. Si usamos cuchillos encima de la superficie, la rascaremos profunda e irreparablemente.
  • Los cloruros: deberíamos comprar un jabón neutro para limpiar el fregadero, puesto que la gran mayoría de jabones y productos de limpieza tienen cloruro, y este puede dañar mucho el acero inoxidable. Tampoco se deben usar detergentes en polvo porque pueden ocasionar arañazos (aunque sean pequeños).
  • Las rascadas: Igual que con los cuchillos, debemos andarnos con cuidado con aquellas cosas que puedan rascar o rayar nuestro fregadero, ya no tanto en una sola vez, sino con el uso diario.
  • La calidad del agua que usamos puede afectar a la apariencia, ocasionando, por ejemplo, la aparición de manchas de óxido en el caso de que nuestra agua tenga un alto contenido de hierro. Por otro lado, si hay una alta concentración de minerales, podría dejarnos mancas blancas.

Para evitarlas, sean del tipo que sean, lo que debemos hacer es limpiar el fregadero y secarlo una vez por semana.

Conoce el acabado de tu lavadero

En función del material con que esté hecho, requerirá el uso de un tipo de productos u otros, de modo que el primer paso es saber qué tienes entre manos. O, mejor dicho, ¡dónde te lavas las manos!

Por ejemplo, en una vivienda de obra nueva en Madrid como Skyline, el fregadero de acero inoxidable con grifería monomando de bajo caudal que permita reducir el consumo de agua.

Este tipo de material requiere un jabón neutro diluido en agua. Una vez enjabonado, debes enjuagar el fregadero con bastante agua caliente y secarlo bien.

En el caso de una cocina tan funcional, acogedora y atractiva como las que se han diseñado para la promoción de obra nueva en la costa, Jardins de Sa Riera, también requieren este mismo cuidado.

Este tipo de material es muy resistente y flexible (de ahí que se use con tantísima asiduidad) pero para preservarlo como el primer día, debes cuidarlo.

No se ve, pero se nota

Por último, otro elemento imprescindible, aunque no veamos en qué estado está a simple vista, es el desagüe. Estaremos todos de acuerdo en que un desagüe en mal estado es un horror, por eso, debemos tener en cuenta los siguientes consejos básicos:

  • El aceite es tu enemigo: ¡olvídate de verter el aceite por el desagüe! En primer lugar, contamina el agua potable de todos, en segundo lugar, se adhiere a las tuberías de casa y provoca malos olores y recurrentes atascos.
  • Desatascador natural: el café molido. Cuando hayas terminado de hacerte el café (ya sea a máquina o en la cafetera, puedes darle un segundo uso a esos restos usándolos como desatascador para que se lleve toda la suciedad de las tuberías.
  • Añade una rejilla de silicona para que no se cuelen en las tuberías los restos de comida que quedan en los platos.

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