Cómo crear la habitación perfecta para tu bebé

La llegada de un nuevo miembro a la familia siempre supone un motivo de gran alegría para los padres y el resto de allegados que lo esperan deseosos de verle la carita. Sin embargo, para el tan ansiado momento deben pasar nueve largos meses que podrán aminorarse con la ilusión que produce comprarle ropita, escogerle el mejor doudou y, cómo no, acondicionarle su propia habitación donde irá creciendo y desarrollándose en un espacio pensado por y para él.

A TENER EN CUENTA: LA SEGURIDAD

La estancia que vaya a destinarse al nuevo miembro que llegará al hogar para ponerlo patas arriba, deberá forjarse siguiendo tres máximas a las que deberemos mantenernos fieles. La primera de ellas y la más importante, es la de la seguridad. La habitación de nuestro bebé deberá ser un espacio seguro y para ello es aconsejable que esté cerca de la estancia conyugal. Durante los primeros meses de vida, seguramente hasta el año, el pequeño dormirá en el moisés y en la cuna.

El colecho es una práctica que se ha popularizado en los últimos años en occidente a raíz de la corriente de la crianza con apego. Su práctica ayuda a sincronizar los ciclos del sueño entre el bebé y los progenitores, y tranquiliza a los padres, sobre todo a los primerizos, en sendos novedosos roles de papás.

Separarse de él por las noches será, en última instancia, decisión de los padres, pero los psicólogos recomiendan no alargarlo más del primer cumpleaños, aunque eso no significa que debamos relegarlo a una habitación de la casa aislada del resto: lo más recomendable es dotarlo de su propia habitación, pero tan cerca de la de sus padres que estos sientan que siguen protegiendo a su bebé.

Con las 37 viviendas de la promoción de obra nueva en Barcelona Passatge Living en el barrio del Poblenou, no será difícil mantener a tu bebé cerca de ti porque estos pisos próximos a la playa y al paseo marítimo tienen los dormitorios puerta con puerta por lo que te será sencillo escuchar los llantos en mitad de la noche y acudir rápidamente.

MÁS ALLÁ DE LA VITAMINA D

El segundo principio que deberemos tener en cuenta es el de la iluminación: es importantísimo que la habitación disponga de luz natural, porque los beneficios de los rayos de sol van mucho más allá de los aportes de vitamina D.

A medida que vaya creciendo, su habitación será un lugar en el que vaya pasando más horas de juego, de diversión, de aprendizaje, etc. Es necesario, por lo tanto, que desde el principio le destinemos una estancia con salida a un balcón o, al menos, con un gran ventanal por donde puedan colarse los rayos de luz. Una tarea bien sencilla tanto en los pisos de dos dormitorios de Passatge Living (pues ambos tienen salida directa a una terraza de 17 metros cuadrados), como en los de tres dormitorios, dado que dos de ellos comparten terraza.

DECORAR: UN MOTIVO PARA SER CREATIVOS

Y la última de las máximas, probablemente la más divertida, es la de la decoración. Lo primero de todo será decidir cuál es el estilo por el que nos inclinamos, ya que esta decisión determinará el resto. Lo más inteligente sería decantarse por un estilo moderno o uno nórdico, porque aportan colores suaves, materiales naturales y no sobrecargan la estancia.

Por supuesto que podemos decorar su habitación a nuestro gusto, pero no debemos olvidar que será su espacio y que, por lo tanto, colores demasiado estridentes no ayudarán a su relajación, y muebles con cantos y materiales como el cristal podrían acabar resultando peligrosos.

El mercado ofrece hoy en día una amplia gama de mobiliario pensado tanto para la comodidad del recién nacido como para la economía de los padres: optar por unos muebles que puedan ir adaptándose al proceso evolutivo del pequeño es, probablemente, la opción más inteligente. Cunitas que mudan su forma para convertirse en camas individuales, escritorios que van adaptándose a su altura, etc. hoy en día todo está pensado para rentabilizar la inversión inicial y para la máxima confortabilidad y seguridad del pequeño.

Las 12 exclusivas viviendas de la promoción de El Turó de la Cisa, en Premià de Mar, ofrecen la posibilidad de escoger la mejor estancia para el bebé entre los cinco o seis dormitorios de que disponen. La mayoría de ellos ubicados en la primera planta, exteriores y entre los 13 y los 28 metros cuadrados, un espacio más que suficiente para crear las diferentes zonas que la pedagoga María Montessori creía necesarias para que el pequeño creciera en un entorno sin imposiciones.

Una zona de libertad de movimientos, quizás con un colchón o una colchoneta en el suelo para que el bebé se gire, levante su torso o se siente, lo que él o ella quiera, pero sin nada a su alrededor que le detenga en el movimiento. También la famosa barra con espejo para que, desde bien pequeño, nuestro hijo sepa observarse y reconocerse.

Ambos elementos pueden compartir zona con la colchoneta porque, además, a medida que vaya creciendo, con la barra, podrá sujetarse y aprender a ponerse de pie él solito. Finalmente, completarán el espacio un rincón de lectura con un sillón o una butaca a su medida, pero, por supuesto, cómoda, unas estanterías a su altura, primero con libros para colorear y más adelante, con libros de lectura.

Y, para terminar, una mesa con sillas de su tamaño. Todo ello deberá tener un espacio bien definido dentro de su habitación, algo que no supondrá ningún problema porque desde Stoneweg todas nuestras viviendas están pensadas para satisfacer cualquier necesidad, incluso las de aquellos miembros de la familia que se incorporarán más adelante.

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