Licencia de Obra Menor | Qué es y cómo solicitarla


Si tienes que hacer obras pero no tienes claro si necesitas una licencia o no, ¡este post te va a interesar!

Qué es una obra menor

Lo primero que hay que preguntarse es si la reforma que vas a llevar a cabo entra dentro de la definición de “obra menor”.  Si cumple estas características, te enfrentas a una obra menor:

  • No afecta a la estructura del inmueble
  • Es técnicamente sencilla
  • Tiene un precio moderado, no tiene un coste elevado
  • No tiene carácter público
  • No requiere un proyecto firmado por un profesional

Ahora la pregunta es: ¿necesito una licencia para esta obra menor que quiero realizar?

Básicamente, el resumen es este: si en la ciudad donde está el inmueble es imprescindible presentar una licencia, debes hacer los trámites necesarios para obtener una. Los requisitos y todos los documentos que se deben rellenar vienen especificados por el Ayuntamiento.

Cuándo se necesita un permiso de obra menor

Hemos visto qué características encajan con este tipo de obras, pero ahora veamos algunos ejemplos de reformas que requieren una licencia:

  • Cambiar puertas, ventanas o azulejos
  • Llevar a cabo un cerramiento
  • Hacer un saneamiento
  • Instalar persianas o barandillas
  • Enyesar, soldar o alicatar
  • Poner molduras en el techo
  • Adaptar el espacio para personas con movilidad reducida
  • Pintar el interior o el exterior de la vivienda
  • Renovar el sistema de luz, calefacción o las tuberías

Por lo contrario, cualquier obra que implique tocar la estructura del edificio, que genere cambios en el uso del inmueble, que sea crear una nueva planta, ampliar la altura o el volumen de una vivienda,…en estos casos ya estaríamos frente a la necesidad de presentar una licencia de obra mayor.

¿Debo comunicar que haré las obras?

Aunque se trate de una reforma pequeña, se debe comunicar previamente a la administración, aunque por norma general esto suela hacerse vía web. Además de rellenar el formulario que suele facilitarse, también deberemos aportar documentación como la memoria de actuación, un plano y el presupuesto, además de hacer frente a las tasas correspondientes.

Como en básicamente todos los demás aspectos en lo que a licencia de obras se refiere, cada ayuntamiento puede tener unas exigencias ligeramente diferentes, de modo que lo primero es informarnos en nuestro propio ayuntamiento, para evitar problemas. Dirígete a la oficina de asuntos urbanísticos para realizar la petición y ahí podrán indicarte los requisitos que debes cumplir para pedir la licencia.

Documentación necesaria para tramitar una licencia de obra menor

Aunque cada ayuntamiento pueda tener sus propios requisitos, lo más probable es que te soliciten la siguiente documentación:

  • Fotocopia del DNI o NIF
  • Solicitud correspondiente
  • Proyecto técnico firmado por un arquitecto
  • Plano de situación y fotografías
  • Memoria descriptiva y croquis de la actuación
  • Presupuesto detallado
  • Acreditación del pago de las tasas e impuestos
  • Título de propiedad o un justificante, para poder confirmar que poseemos derecho o autorización para pedir la licencia y llevar a cabo la reforma.

Coste de tramitación de licencia de obra menor

La realidad es que depende del municipio, la urbanización, la propiedad de la que se trate…hay toda una serie de elementos que pueden hacer fluctuar considerablemente el precio. En cualquier caso, lo primero que debemos tener presente es que hay dos cosas que sí o sí van a suponer un coste. Estas son: las tasas municipales y el Impuesto sobre Construcciones Instalaciones y Obras (ICIO). Las primeras se pagan independientemente de si se aprueba o no la licencia solicitada, mientras que el segundo se paga una vez obtenida la licencia y se aplica cuando empieza la construcción o el trabajo en cuestión.

Por norma general, el precio de una licencia de obras es de entorno al 4 o 6% del Presupuesto de Ejecución Material de la obra.

Consejos si haces obras en tu vivienda

Por último, teniendo en cuenta lo complejas y agotadoras que pueden llegar a ser unas obras, te damos algunos consejos para que puedas llevarlas a cabo con la mayor facilidad posible.

  1. Tómate tu tiempo antes, no después: si le dedicas suficiente tiempo a la preparación de las reformas, te ahorrarás tiempo de demora una vez estés sumido en el frenesí de la reforma en sí. Una vez esté todo en marcha, cada decisión y cada demora será un contratiempo que saldrá caro.
  2. No tengas un presupuesto demasiado ajustado: de hecho, lo mejor es no fantasear con la idea de un presupuesto 100% cerrado porque la realidad es que es una idea muy poco realista. Siempre hay imprevistos y debemos tener un presupuesto preparado para ese tipo de situaciones.
  3. Ponte en manos de profesionales: para realizar una reforma, lo mejor que puedes hacer es confiar en la mano de profesionales y sigue sus consejos cuando no tengas claro por dónde es mejor tirar. 

Si vas a reformar para alquilar, o bien, quieres dar un nuevo lavado de cara a tu vivienda la información que hemos compartido a lo largo del contenido te vendrá genial para poder conocer todo sobre la licencia de obra menor.

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